¿UNIDAD DE LA OPOSICIÓN?

El pasado 30 de septiembre, con el vencimiento del plazo para la inscripción de pactos electorales y de una eventual lista única de “centroizquierda”, se cerró el horizonte de una supuesta “unidad” de la oposición de cara a las próximas elecciones de alcaldes, concejales y gobernadores regionales. Elección que, a su vez, coincide con la de constituyentes.

Ante la pregunta por los contrafactuales o las inminentes consecuencias del fracaso de la supuesta “unidad”, lo que proponemos es cambiar de lugar las comillas y poner el énfasis en la supuesta “oposición”.

¿De qué hablamos cuando hablamos de oposición en Chile?

Más allá de las definiciones académicas o discusiones ideológicas, desde el Observatorio Parlamentario, proponemos una aproximación empírica al concepto. Porque, seamos claros, una cosa es no integrar formalmente la coalición gobernante y otra muy distinta es convertirse en oposición a la misma. Y hoy más que nunca, de cara al proceso constituyente, para cualquiera que se encuentre medianamente comprometido/a o al menos consciente de la necesidad de encausar transformaciones profundas o estructurales en Chile, identificar las fuerzas que han estado operando para frenarlas es de vital importancia para desactivarlas.